Editorial Excursiones

“Diversas lecturas sobre el estado del teatro argentino” Nota de Laura Garaglia publicada en el diario Tiempo Argentino el 13 de septiembre de 2015

La antología Detrás de escena recopila una serie de textos sobre el teatro en donde se destacan los valiosos aportes de Mauricio Kartún y Rubén Szuchmacher.

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El teatro como tema parece difícil, puestos a verlo, a reflexionar, a elegir, a hacerlo: arte inasible que estuvo ahí casi en el principio de los tiempos y seguirá, seguirá. En estas épocas de performance, posmodernismo y pos-otras cosas, hace rato ya que el lugar de las artes es discutido en términos de especificidad, dispositivos, soportes. Ya se rompió todo (o casi todo) lo que alguna vez se consideró establecido. Pero el teatro nunca estuvo muy establecido que digamos, su naturaleza es picar y aun autoenvenenarse. 

Detrás de escena (Editorial Excursiones) es una compilación de textos de algunos directores, actores y autores que en la actualidad “intervienen decisivamente en la escena porteña contemporánea”, según destacan las editoras en el prólogo. Siempre un poco arbitrarias, estas “selecciones” ayudan sin embargo a visualizar algún estado de la cuestión. Por presencia o por soslayo, tanto quienes escriben como quienes no están aquí, hablan del teatro que se hace y de las creencias sobre el arte en la actualidad.

Como colección no presenta este libro un eje temático aparte de la constatación de que todos los participantes hacen teatro en Buenos Aires. Y así, cada uno parece haber elegido el lugar desde el cual definir su modo de hacer: “Este libro reflexiona no solo sobre el teatro sino sobre el arte en general, y principalmente, sobre la relación que cada artista establece con la disciplina que ejerce”.
En este sentido, podría decirse que cumple con su objetivo: cada texto presenta una suerte de página inconexa sobre el quehacer, sin un punto de partida ni metodológico ni ontológico sobre la actividad teatral. Así, en amplio abanico, aparecen reflexiones exquisitas o pavadas de bajísimo vuelo intelectual en un mismo plano. Como la caja de bombones que tanto menta Forrest Gump.

El libro abre con las palabras de un maestro como Mauricio Kartún, cuyo artículo “La muerte del teatro y otras buenas noticias” resulta lo mejor de este volumen, junto con la bellísima reflexión de Rubén Szuchmacher sobre la actuación, el público y los actores emblemáticos que nos han dejado ya para siempre y con ellos “toda una manera de hacer y pensar el teatro en nuestro país”. Expertos creadores ambos, agudos e inteligentes, llevan a reparar en la cuestión generacional, no como mero recambio sino como avance y evolución del pensamiento en relación a la actividad. Ellos son los más revolucionarios en su modo de pensar el teatro.

El paseo de muchos de los autores sobre sus vidas cotidianas, o los momentos en los que se les ocurren las ideas, qué les pasa cuando los llaman para un proyecto o les piden una obra, las referencias a esas propias obras como una mera glosa, hacen del volumen un laberinto que parece no tener centro, y, sí, en alguna medida, hablan también del estado del teatro actual. Lejísimo del todo tiempo pasado fue mejor, es posible leyendo este libro preguntarnos por la función del teatro, si es o no una puerta abierta que invita a pasar para interpelar, cuestionar y abrigar al público; si es, como quiere Hamlet, el medio para acusar al soberano. 

Sí es festejable, como sostiene Andrea Garrote, que haya mucho teatro en Buenos Aires y que muchos jóvenes se abalancen sobre la actividad a expresarse. También sería deseable que el arte fuera visto como un martillo para darle forma a la realidad (siguiendo a Brecht) más que un acto de fe, de magia (la consabida “magia del teatro”) o de autocomplacencia.«

Leer nota original ACÁ,

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Esta entrada fue publicada el 28/09/2015 por en Prensa.
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